sábado, 13 de abril de 2013

Constitución Política del Perú 1979/1993:La persona es el fin supremo de la sociedad/Constitución 1993 difiere interpretación


Autor: Dr. Marcial Rubio Correa

 

Artículo 1


"Artículo 1.- La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado"

Antecedentes en la Constitución de 1979

El antecedente de este artículo 1 de la Constitución de 1993 es el artículo I de la Constitución de 1979:

"Artículo 1.- La persona humana es el fin supremo de la sociedad y del Estado Todos tienen la obligación de respetarla y protegerla"
En la Constitución de 1979 se decía que el fin supremo de la sociedad y del Estado era la persona humana. En la de 1993 se dice que dicho fin supremo son la defensa de la persona y el respeto de su dignidad
A pesar que el texto ha sido cambiado e sentido último de los artículos es el mismo respetar y proteger o defender al ser humano es el fin supremo de la sociedad y del Estado.

Análisis exegético

Si bien es cierto que en última instancia tanto la Constitución de 1979 como la de 1993 tienen igual significado normativo en esta materia en realidad consideramos que e texto de la Constitución de 1979 hacía mejor atención a la naturaleza de las cosas al poner a la persona humana como fin supremo de la sociedad y del Estado porque es al ser humano al que corresponde tal privilegio por ser quien es. La fórmula que utiliza la Constitución de 1993 es imperfecta desde el punto de vista de su expresión porque gramaticalmente dice que los fines supremos de la sociedad y del Estado son la defensa y el respeto de la dignidad de la persona.
Se equivoca porque ambas son tareas o responsabilidades y no pueden ser fines en sí mismos. Sólo el ser humano, de lo que existe sobre la tierra puede tener tal condición. No es fácil encontrar la razón por la que se hizo este cambio
Más allá de estas diferencias lo cierto es que si de lo que se trata en la sociedad es de defender a la persona y respetar su dignidad lo que en verdad se está diciendo es que ella es el centro de la vida social. Sin embargo al establecer esto último debemos cuidarnos de no caer en una apreciación puramente individualista de la Constitución que sería una de las posibilidades en juego Dar a la persona el centro de la vida social no quiere decir que ella es importante solamente como individuo Cuando se habla de persona y de sociedad se está trabajando sobre dos conceptos que resultan a la vez distintos y complementarios. Distintos porque cada ser humano es distinto del grupo. Complementarios porque la sociedad no es otra cosa que un conjunto estructurado de relaciones humanas distintas a la suma de individuos como tal y también porque cada ser humano se desarrolla dentro de la sociedad a la que pertenece y en ciertos aspectos muy importantes es moldeado por ella En otras palabras el ser humano jurídicamente considerado lo es en tanto individuo y también en sus relaciones sociales sin que lo uno pueda ser aislado de lo otro.
Luego de revisar el materialismo y el existencialismo la Comisión Teológica Internacional dice respecto del tema que venimos tratando.
Contra el naturalismo materialista y el existencialismo ateos el personalismo comunitario defiende que el hombre está por su misma naturaleza y por una forma de ser más elevada orientado hacia una finalidad que supera el proceso físico de este mundo. Tal personalismo difiere radicalmente del individualismo pone de relieve a naturaleza social del hombre considerando al individuo en primer lugar en relación con los demás individuos y en segundo término solamente en relación con las cosas.
La persona en cuanto tal no puede existir ni puede conseguir el pleno desarrollo si no es en la unión y en la comunicación con los demás hombres Así entendida la comunidad personalista difiere notablemente de aquellas sociedades meramente políticas o de aquellos grupos sociales que descuidan las realidades espirituales y una auténtica autonomía 74
Consideramos que esta concepción personalista es la que mejor interpreta el sentido de las normas tanto de 1979 como de 1993 una persona inserta en una sociedad que le debe respeto y defensa pero no sola mente como individuo sino también como miembro de la sociedad. Esto fuerza a que las relaciones humanas no sean solamente centradas en el interés particular sino que a la legitimidad de él se sumen los intereses sociales y la solidaridad
 
El Papa Juan Pablo II polemiza con las tesis materialistas y nos recuerda la solidaridad en el sentido que todos somos personas y no sólo los capaces o los más capaces cosa muchas olvidada en los actuales tiempos de competencia y búsqueda de máxima eficiencia.

En la perspectiva materialista expuesta hasta aquí las relaciones interpersonales experimentan un grave empobrecimiento. Los primeros que sufren sus consecuencias negativas son la mujer el niño el enfermo o el que sufre y el anciano. El criterio propio de la dignidad personal el del respeto la gratuidad y el servicio se sustituye por el criterio de la eficiencia la funcionalidad y la utilidad Se aprecia al otro no por lo que es sino por lo que tiene hace o produce Es la supremacía del más fuerte sobre e más débil 75
La persona como centro de la sociedad y la finalidad de proteger su dignidad suponen respeto gratuidad y servicio que deben estar por encima de otros objetivos como la eficiencia la funcionalidad y la utilidad los que si bien son deseables en sí mismos no pueden convertirse en fines ni en valores Son medios que deberán respetar los principios antedichos.
 

La persona es esencialmente igual a otra no por lo que tiene hace, produce o por la fuerza con que cuenta, sino porque es igual a cada una de las demás en tanto humanó. Por ello mismo la solidaridad y el servicio gratuito a los demás son pilares de la organización social rectamente entendida como humana. La solidaridad está reconocida en el artículo 14 de la Constitución que establece que la educación la fomenta. También a su manera está reconocida en la Declaración de Derechos Humanos de Naciones Unidas aunque mencionada bajo el signo de la fraternidad:
 "Declaración Universal de Derechos Humanos artículo 1 Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y dotados como están de razón y conciencia deben comportarse fraternalmente los unos con los otros"

Una significación adicional de la norma que comentamos consiste en que el desarrollo del conocimiento humano tiene que ser puesto al servicio de la persona antes bien que someter a ésta a los intereses de aquél. El Papa lo ha señalado al tratar de la investigación biomédica, aspecto de punta en el conocimiento humano contemporáneo, pero el mismo principio puede ser extendido sin cambiar su naturaleza a todas las demás investigaciones. Pensemos solamente en el desarrollo de las armas de guerra. Dice el Papa:
 "(...)la investigación biomédica, campo fascinante y prometedor de nuevos y grandes beneficios para a humanidad debe rechazar siempre los experimentos, descubrimientos o aplicaciones  que al ignorar la dignidad inviolable del ser humano dejan de estar a servicio de los hombres y se transforman en realidades que aparentando socorrerlos los oprimen (76)


Un aspecto complementario de lo que venimos señalando consiste en que la persona no puede ser entendida sólo como entidad material ni sólo como entidad espiritual Existe una unidad de naturaleza entre ambos elementos que tiene que ser reconocida tanto a individuo como a él en sus relaciones sociales El conocimiento y la acción personal deben ser respetuosos de este principio:
"Una primera conclusión se puede extraer de tales principios cualquier intervención sobre el cuerpo humano no alcanza únicamente los tejidos órganos y funciones afecta también y a diversos niveles a la persona misma encierra por tanto un significado y una responsabilidad morales de modo quizá implícito pero real Juan Pablo II recordaba con fuerza a la Asociación Médica Mundial: Cada persona humana en su irrepetible singularidad no está constituida solamente por el espíritu sino también por el cuerpo y por eso en el cuerpo y a través del cuerpo se alcanza a la persona misma en su realidad concreta Respetar la dignidad del hombre comporta por consiguiente salvaguardar esa identidad del hombre corpore et anima unus como afirma el Concilio Vaticano II (Const Caudium et Spes 14.1).Desde esta visión antropológica se deben encontrar los criterios fundamentales de decisión cuando se trata de procedimientos no estrictamente terapéuticos como son por ejemplo os que miran a la mejora de la condición biológica humana" (77)

Por consiguiente podemos decir que este artículo 1 significa varias cosas simultáneamente que la persona humana es el centro de la sociedad entendida a la vez como individuo y como sujeto de relaciones sociales. Que la sociedad le debe defensa y respeto a su dignidad la que consiste en esencia en que cada uno es igual al otro por su condición de ser humano y más allá de cualquiera de las múltiples diferencias que hay entre una y otra persona. La solidaridad así debe ser un rasgo característico de la sociedad y guiar las conductas humanas
Entendemos que este artículo no es solamente una declaración general Los principios que hemos encontrado sirven en nuestro criterio para iluminar a aplicación de toda la Constitución y por consiguiente del orden jurídico en su conjunto. La defensa de la persona y el respeto de su dignidad podrían ser argumentados jurídicamente en el Perú y la jurisprudencia debería darles significados concretos que sirvan de protección para el ser humano en nuestra sociedad. En este sentido decimos que el artículo 1 de la Constitución es un principio hermenéutico para todo el sistema jurídico sirve para que allí donde no haya significados claros en las normas o donde debamos sustituir una laguna del Derecho con una regla la primacía de la persona sea un elemento determinante en los contenidos a diseñar y, también en la metodología que se utilice para solucionar el problema jurídico de que se trate.

Asunto de importancia al tratar de la persona humana en el contexto de este artículo es la concordancia que necesariamente debe hacerse con la Cuarta Disposición Final de la Constitución que dice:

"Constitución de 1993 Cuarta Disposición Final .-Las normas relativas a los derechos y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretan de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y con los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificadas por el Perú"



 

En una cierta medida este artículo 1 se refiere a la síntesis de la posición de la persona humana en la sociedad jurídicamente organizada; es e centro de ella Por consiguiente, la protección de los derechos humanos en consonancia con las declaraciones internacionales constituirá no el único pero sí un medio poderoso para su defensa y respeto. De los derechos trataremos precisamente en las páginas que siguen.

Finalmente es importante decir que la primacía de la persona humana en la sociedad jurídicamente organizada por la Constitución no sólo aparece dentro del texto constitucional en sí mismo. Muchas otras normas entre las que caben citar el Código Civil el Código del Niño y del Adolescente las leyes que se refieren a las relaciones pacíficas entre las personas y otras muchas más son disposiciones en las que hay que enriquecer nuestro conocimiento de la predominancia social de la persona para el Derecho y a través de las cuales hay que defenderla concretamente frente a los peligros y agravios que se realicen contra ella.
 
74 COMISION TEOLOGICA INTERNACIONAL Dignidnd y derechos de la persona humano Santiago de Chile Ediciones Paulinas 1985 pp 345
75 Juan Pablo II PapaFREvangelium vitae Lima Pontificia Universidad Católica del Peroesfpar 24 pp234
 
77 Congregación para la Doctrina de la Fe Instrucción sobre el respeto de la vida humana naciente y u dignidad de la procreación Santafé de Bogotá. Ediciones Paulinas 1991 pp011
 

Fuente
http://blog.pucp.edu.pe/item/62928/marcial-rubio-correa-es-el-nuevo-rector-de-la-pucp
http://biblioteca.pucp.edu.pe/docs/elibros_pucp/rubio_marcial/vol01.pdf

 http://librosderechoperu.blogspot.com/2012/03/el-sistema-juridico-introduccion-al.html

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